FluoCharger es una réplica hiperrealista de un cargador USB que esconde en su interior una rosca para acoplar los cartuchos de aroma Fluonose Nano+ y que encaja perfectamente en cualquier enchufe polaco. Gracias al ajuste de la intensidad del aroma, podrás adaptar al instante el nivel de dificultad del entrenamiento a las habilidades de tu perro. El material resistente, la ausencia de metal y la posibilidad de lavarlo con agua caliente garantizan una seguridad e higiene de primera!
¿Quién dijo que el entrenamiento de Nosework tiene que empezar con cajas de zapatos? 😉 FluoCharger parece una clásica memoria USB, pero en lugar de componentes electrónicos esconde un casquillo roscado de diseño preciso, en el que se enrosca la lata Fluonose Nano+incluida. Basta con colocar el simulador en una toma de corriente normal para crear un «escondite» perfectamente oculto y, al mismo tiempo, 100 % seguro: ideal tanto para narices de cachorros y principiantes como para perros veteranos que aspiran a lo más alto del podio.

Todo el «cargador» pesa solo 19 g, tiene unas dimensiones compactas de 83 × 40 × 20 mm y está fabricado con plástico resistente a los golpes, que aguantará más de una «caza» descuidada del olor. Es un equipo para todos aquellos que quieran subir el listón y trasladar los ejercicios del suelo a la tercera dimensión: a las paredes y cerca de los enchufes, donde se acumula de forma natural el «cono» de olor.

| Parámetro | Valor |
|---|---|
| Dimensiones | 83 mm × 40 mm × 20 mm |
| Peso | ≈ 19 g |
| Material | plástico resistente (IMPACT) |
| Compatibilidad del enchufe | enchufes de la UE (CEE 7/16) |
El producto está dirigido a propietarios de perros que practican Nosework desde el nivel básico hasta el deportivo, a instructores que imparten clases en centros cinológicos y a aficionados que desean diversificar la «búsqueda del tesoro» en casa para sus mascotas.
Empieza colocando el FluoCharger en una ranura visible a la altura de la nariz del perro y ajustando la regulación amplia del olor. Cuando la mascota comprenda el juego, reduce gradualmente la abertura de la lata para, como aconseja Jill Marie O’Brien, mantener la motivación, pero aumentar el desafío. En las siguientes sesiones, coloca el simulador por encima de la línea de los ojos o detrás de los muebles; así, el perro tendrá que «buscando por los bordes», analizando los límites del cono de olor. Recuerda recompensarlo siempre en el punto de origen y acortar las sesiones a unos pocos minutos para mantener la emoción al máximo.
FluoCharger: ¡un pequeño cubo, un gran paso en el desarrollo del olfato de tu perro! 🐶💚
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